Cómo dejar de procrastinar (4 métodos basados en la ciencia)


Tienes pendiente algún proyecto o responsabilidad que hacer y sabes que deberías empezar lo antes posible, pero simplemente no sabes cómo evitar procrastinar. En vez de poner manos a la obra, te distraes viendo Instagram, Facebook, revisando el correo, te pones a pasar los canales de la televisión, o lo que sea que encuentres para seguir dejando para después lo que ya sabes que debes hacer.

Evidentemente esto no es un método para nada productivo, en especial cuando lo que debes hacer es tomar la decisión de solo llevar a cavo esa tarea por muy mínima que parezca, pero que tiene semanas en tu lista de pendientes. ​ ¿Pero cómo hago para inspirarme y comenzar a avanzar en esos proyectos o tareas que parecen totalmente abrumadoras? Para tu suerte la ciencia tiene algunas respuestas bastante concretas.


¿Qué provoca que pospongas esas tareas, es decir, cuáles son las causas de la procrastinación?


Existen razones psicológicas que explican porqué te conviertes en tu peor enemigo cuando se trata de avanzar y volverte más productivo. Muchas veces se resume al auto sabotaje de la productividad. Los científicos han encontrado que frecuentemente esto puede ser un esfuerzo subconsciente para la auto preservación.

Si haces lo contrario de lo que deberías estar haciendo (quedarte horas viendo Instagram Stories en vez de ponerte a terminar tu tarea por ejemplo), te estás dando una salida, es decir, un elemento externo al que puedes culpar por no hacer ningún progreso.

Otras investigaciones científicas revelan otra manera que tu cerebro usa para engañarte. Un estudio que se llevó a cabo en la universidad de Yale descubrió que tu cerebro intenta simular trabajo productivo, llenando tu tiempo con esas tareas pequeñas y fáciles de hacer que se encuentran en tu lista de pendientes. Realmente no estas avanzando en ese proyecto importante pero igual sientes que estas siendo productivo. Tu cerebro puede ser un desgraciado, ¿verdad?


Por eso, te enseñamos cuatro consejos con base científica sobre como evitar procrastinar.


1. Proponte pequeñas metas de acuerdo al principio del progreso.


Tú sabes que al terminar una gran tarea o un proyecto enorme te sentirás increíble, pero por lo general no es tan sencillo como parece. A menos que sea un humano super productivo, los golpes de inspiración y genialidad productiva no pueden suceder todos los días. Por esta razón, dividir una tarea grande en metas más pequeñas es un buen truco para hackear a la mente y aumentar tu productividad al mismo tiempo que dejas de procrastinar.


Existe un fenómeno llamado principio del progreso, este explica que todas las cosas que pueden estimular las emociones y percepciones durante el día de trabajo, lo mas importante es progresar en el trabajo significativo. Aprender a reconocer y celebrar estos logros de menor magnitud dentro de una tarea más grande, mejora significativamente tu estado de ánimo y tu motivación.


2. Establece fechas de entrega promedio


A la mayoría de las personas nos genera un sentido de urgencia mayor la fecha de entrega que esta a pocos días. Dividir las tareas en días en vez de semanas o meses también puede ayudar a que hackees tu cerebro y darte ese empujón que necesitas para dejar de procrastinar.

Durante un estudio que se llevó a cabo por investigadores de la universidad de Michigan y la USC, los participantes se dividieron en dos grupos. Al primer grupo se le hizo la pregunta: ¿si se fueran a jubilar en 40 años, cuándo deberían empezar a ahorrar para su jubilación? Al segundo grupo se le preguntó: ¿ si se fueran a jubilar en 14 600 días (lo equivalente a 40 años), cuándo deberían empezar a ahorrar para su jubilación? ​ Como era de esperar, al grupo al que se le indicó la medida del tiempo en días experimentó un mayor sentido de urgencia por empezar a ahorrar dinero, en comparación con el grupo al que se le indicó la medida en años. ​ Según los investigadores de este estudio, indicar las fechas de entrega en días ayuda a conectar tu yo del futuro con tu yo del presente, aumentando así la sensación de que el tiempo pasa más rápido.


3. No es una competencia


Las investigaciones científicas revelan que es mejor trabajar por ratos en vez de en largas sesiones como si fuera un maratón. De hecho, trabajar por un periodo de 52 minutos con un descanso de 17 minutos podría ser el sprint ideal para aumentar tu productividad y dejar de procrastinar.

Parece algo contraproducente tomar descansos cuando lo que quieres es terminar rápido. Pero en realidad puede ser algo bueno para tu cordura y tu productividad.

4. El estrés te está jugando una mala pasada

Altos niveles de estrés pueden destruir toda tu productividad, y el estudio de Towers Watson lo demuestra. El 57% de los empleados que experimentan altos niveles de estrés en el trabajo son menos productivos e incluso se sienten desconectados. ​ ​Según las encuestas que llevó a cabo Towers Watson, existen algunas correlaciones sorprendentes entre el estrés y la productividad en el trabajo (o falta de):


  • 57% de los empleados que experimentan un alto estrés en el trabajo son menos productivos y están desconectados.

  • 68% de los empleados sienten que las horas requeridas para poder terminar su trabajo a diario es mayor al número de horas del día laboral.

  • El alto estrés en el trabajo está relacionado con el ausentismo.


Así que sí sientes mal por tanto estrés, no dudes en darte un respiro por unos minutos. Podrás regresar a ese gran proyecto con un enfoque claro, una cabeza fría y mucho menos pánico.



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